Eva Fàbregas
(Barcelona, España, 1988)
Artista nacida en 1988, en Barcelona. Se formó en Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y realizó estudios de posgrado en el Chelsea College of Arts and Design de Londres, la ciudad donde vive y trabaja. Con una obra objetual, instalaciones de gran formato, vídeo y sonido, explora los mecanismos del deseo y la erótica del objeto de consumo.
Se interesa por el análisis de los afectos, con obras que abordan la cultura del bienestar, las terapias, el psicodrama y la industria del marketing que se genera a su alrededor. Sus objetos e instalaciones, de materiales blandos o hinchados y a menudo de colores rosados, rojizos o blancos, evocan formas blandas y orgánicas, membranas, bulbos y tubos.
Fàbregas juega con el efecto sinestésico entrecruzando efectos de sonido y de tacto, de materia y de acústica, de espacio y de piel. ¿Cómo inciden la morfología y la condición táctil de algunos materiales en el diseño de las emociones, afectos y deseos? Los objetos de Eva Fàbregas indagan en esa dirección.
Ha expuesto individualmente en espacios como la Whitechapel Gallery de Londres (2015), Fundación Joan Miró de Barcelona (2017), Kunstverein de Múnich (2019), CentroCentro de Madrid (2019) y Kunsthal Gent de Gant (2021). Su obra se encuentra en colecciones como la Fundació “la Caixa” de Barcelona, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, Kunsthal Gent y MACBA de Barcelona.
Growths, 2022
Aire, tejido elástico y plástico
Producida por la Bienal de Lyon
Deseo, amor, intimidad, canibalismo, parasitismo, contaminación, crecimiento descontrolado: en la obra de Eva Fàbregas, estos conceptos se entrelazan en instalaciones que invitan a sentir antes que pensar. Su práctica privilegia lo táctil y lo visceral, recordándonos que somos, ante todo, cuerpos sensibles, y que el contacto importa. Sus piezas, blandas y expansivas, invaden los espacios como organismos en metamorfosis. Lycra y balones inflables de distintos tamaños se combinan para generar formas que evocan órganos, incubaciones, fluidos y procesos ambiguos entre el coito y la digestión. Esta materialidad, flexible y maleable, alude también a nuestra capacidad de adaptarnos, transformarnos y existir en movimiento.
Growths nos propone repensar la existencia desde lo somático, es decir, conectando mente y cuerpo en una experiencia profunda de bienestar. Como afirma la artista: “Mi trabajo se desarrolla en el campo del cuerpo, la materia, los sentidos y los afectos, más que en el de la representación o la intelectualidad. Y en ese sentido, el discurso no es lineal, firme y rígido, sino más bien blando y escurridizo, lleno de pliegues y fragmentos. Hay algo de intentar convocar un estado preverbal en mi proceso de trabajo. En ese sentido, creo que mi práctica está más cerca de proponer otras maneras de acercarnos y experienciar el mundo. Hay algo de salirnos de la cabeza para poder empezar a pensar con las manos, de salirnos del ojo para poder empezar a mirar con el estómago, de salirnos del oído para poder empezar a escuchar a nuestras vísceras…”