Sol Calero
(Caracas, Venezuela, 1982)
Nació en Caracas, Venezuela, en 1982. Desde 2009 vive y trabaja en Berlín. Los entornos coloridos creados por Sol Calero fusionan una práctica pictórica ampliada con la arquitectura vernácula y los códigos culturales de América Latina y su diáspora. Sus instalaciones inmersivas y participativas a menudo han adoptado la forma de pequeñas empresas, como una peluquería, un puesto de cambio de divisas, una escuela de salsa, una agencia de viajes o un restaurante, cuestionando jerarquías estéticas y problematizando la percepción de lo exótico mientras interactúa con contextos locales. Entre sus exposiciones individuales recientes destacan las realizadas en Francesca Minini, Milán (2023); Museo de Arte de Stavanger, Noruega (2023); 1646, La Haya (2022); Crèvecœur, París (2021); Copenhagen Contemporary (2020); Villa Arson, Niza (2020); Tate Liverpool, Reino Unido (2019); Museum Boijmans Van Beuningen, Róterdam (2019) y ChertLüdde, Berlín (2019). En cuanto a exposiciones colectivas cabe mencionar su participación en La Biennale di Venezia, "Foreigners Everywhere", comisariada por Adriano Pedrosa (2024); Oku-Noto Triennale, Japón (2023); Bergen Assembly, Noruega (2022); Museo de Arte Contemporáneo Kiasma, Helsinki (2022); Whitechapel Gallery, Londres (2021); Hamburger Kunsthalle, Alemania (2020) y La Casa Encendida, Madrid (2019), Australian Center for Contemporary Art, Melbourne (2019). Calero fue nominada para el Preis der Nationalgalerie en 2017, lo que incluyó una exposición en el Museo Hamburger Bahnhof, Berlín. También codirige un project space en Berlín con Christopher Kline llamado Kinderhook & Caracas.
Desde el jardín, 2016
Materiales mixtos
Una telenovela escrita y dirigida por Sol Calero y Dafna Maimon. Producida por Conglomerate.
La obra de Sol Calero se despliega desde una investigación sobre los imaginarios latinoamericanos, abordando temas de migración, pertenencia e identidad, a través de una estética vibrante que articula lo kitsch, lo popular y lo vernáculo. Generalmente sus trabajos son instalaciones inmersivas que simulan espacios cotidianos como peluquerías o agencias de viajes, donde la artista reproduce y subvierte escenarios considerados tradicionalmente como demasiado “folklóricos” para ser propuestas artísticas. En su práctica pictórica expandida, Calero incorpora murales, textiles, mosaicos y objetos funcionales para construir entornos cargados de la nostalgia que trae consigo haber migrado muy joven de Venezuela a Europa, proponiendo una revisión de la marginalidad a través de experiencias sensoriales que tensionan las nociones de autenticidad y exotismo. Sus instalaciones con ambientes de decoraciones y patrones cromáticos llamativos acercan el trópico a cualquier entorno, y logran activar espacios para compartir y disfrutar colectivamente.
En Desde el jardín, estas búsquedas se materializan en una escenografía que simula una sala de cine, transformada en un espacio exuberante que toma como punto de partida el género de la telenovela, entrelazando narrativa melodramática y crítica social. En esta obra, Calero convierte el jardín en un escenario ficcional donde conviven deseo, clase y poder, a través de la historia de Amazonas, una joven jardinera atrapada entre su identidad y la ambición ajena. La pieza parodia lo que podría ser la “educación emocional” que ha moldeado a generaciones de espectadores latinoamericanos. Al activar los lenguajes de la cultura popular, la instalación propone una reflexión sobre los afectos como lugar de construcción política, y sobre el arte como herramienta para revisar ideas en torno a la felicidad, machismos y aspiración social. En palabras de la artista: “Desde el jardín apuesta por una catarsis más allá de la clase para llegar a los ámbitos de género, sexualidad e inmigración.”